Banner Hacia lo alto

Los santos nos invitan a elevar la mirada «Hacia lo alto», hacia el Cielo, hacia Dios. Nos invitan a no quedarnos en lo que el mundo nos ofrece, sino a poner nuestro corazón en los bienes eternos y verdaderos. La subida a esta cima puede costarnos esfuerzo, pero merece la pena. Los Siervos y Siervas del Hogar de la Madre nos presentan en este programa las vidas de aquellos que ya han alcanzado la meta y que nos invitan a mirar «Hacia lo alto».

 

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En este «Hacia lo Alto», el Hno. Joaquín Rauer —Siervo del Hogar de la Madre— nos presenta la figura de Sta. Teresa del Niño Jesús, tan conocida por su camino de pequeñez y confianza que la llevó como una flecha al Cielo con tan solo veinticuatro años. Y es que Dios se complace en sus pequeños. Pero un aspecto menos conocido de la grandeza espiritual de Teresita es su profundo espíritu eucarístico. Desde su infancia, se enamoró de Jesús presente en la Eucaristía, amor que le llevó a poder exclamar con San Pablo al final de su vida: «Ya no vivo yo, es Cristo que vive en mí».

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Little Nellie of Holy God

En este «Hacia lo alto», el P. Luke DeMasi —Siervo del Hogar de la Madre— nos presenta la historia de una niña cuyo deseo de recibir a Jesús en la Eucaristía mueve al mismo S. Pío X, papa, a rebajar la edad requerida para la primera comunión. En estos momentos en que se nos está dificultando la recepción de los sacramentos, Jesús sigue deseando ardientemente entrar en nuestras almas, en nuestras vidas, en nuestros corazones, y a las almas sencillas y atentas a Él, parece gritar desde el sagrario: «¡Déjame salir!», para irrumpir con toda la gracia de su amor en nuestros corazones. Dejémosle entrar. No dejemos que las circunstancias que podamos atravesar en el tiempo nos hagan olvidar a Aquel que nos espera en la eternidad.

Sta. Teresa de Calcuta y la Eucaristía

Santa Teresa de Calcuta, la santa «de los más pobres entre los pobres», conocida y amada por todos, es también modelo del amor desinteresado por la humanidad que brota de la fuente del Amor de Dios presente en la Eucaristía. Ante la propuesta de reducir el tiempo de oración de sus misioneras para atender con mayor dedicación a tantas miserias de los pobres, causó admiración al defender con firmeza la necesidad propia y de sus hermanas de pasar mucho tiempo ante Jesús Eucaristía. En este «Hacia lo alto», la Hna. Rachel Newton —Sierva del Hogar de la Madre— nos revela de dónde brotaba la increíble fortaleza de esta gran santa de nuestros tiempos.

S. Pío de Pietrelcina y la Eucaristía

En este programa de «Hacia lo alto», el P. Luke DeMasi —Siervo del Hogar de la Madre—nos da unas pinceladas sobre la figura de S. Pío de Pietrelcina y su relación con el Señor en la Eucaristía. ¡Cómo celebraba la Santa Misa! ¡Cómo la valoraba! Su amor, visible incluso en su forma de mirar al Señor, le llevaba también a defender a Aquel que tanto amaba, y que está tan poco valorado incluso entre los suyos. Pidamos la gracia de un reconocimiento mayor del Señor, presente en la Eucaristía, para que, reconociéndole y amándole a Él, ¡nunca le perdamos!

Charles de Foucauld y la Eucaristía

Charles de Foucauld vivía inmerso en el egoísmo y el vicio, hasta que Dios irrumpió en la vaciedad de su alma a través de la confesión y de la Sagrada Comunión. Lo que pasó después, quedó descrito con sus propias palabras: «Desde que me persuadí de que Dios existe, no pude vivir sino para Él». En este «Hacia lo alto», la Hna. Isabel Jordán —Sierva del Hogar de la Madre— nos presenta la figura del beato Charles de Foucauld (santo inminente), un corazón eucarístico, fascinado por la espiritualidad de Nazaret.

S. Juan Evangelista y la Eucaristía

En este «Hacia lo alto», el P. René Zambrana —Siervo del Hogar de la Madre— nos habla del S. Juan Evangelista, el discípulo amado, el apóstol que recostó su cabeza sobre el pecho de Jesús y escuchó los latidos del Corazón del Dios Amor en el mismo hecho de la institución de la Eucaristía. ¡Cómo latía su corazón al unísono con los de Jesús y María! En su Evangelio, conocido como el evangelio eucarístico, todo su empeño está en hacer conocer y amar a Jesús, al Dios que es Amor y que se ha quedado entre nosotros en la Eucaristía.

San Juan Pablo II y la Eucaristía

El papa san Juan Pablo II transmitió la fe de la Iglesia a través de sus palabras, sus gestos y de toda su vida, con toda claridad y coherencia hasta el último momento. En este «Hacia lo alto», la Hna. Rachel Newton —Sierva del Hogar de la Madre—cuenta una anécdota del último Corpus Christi que san Juan Pablo II vivió en esta tierra. Su salud estaba ya muy quebrantada, pero la necesidad de arrodillarse ante Jesús en la Eucaristía le llevó a insistir: «¡Quiero arrodillarme!». Finalmente, su amor y su fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía prevalecieron en contra del consejo de los que le rodeaban.

El Venerable Fulton Sheen y la Eucaristía

En este «Hacia lo alto», el P. Luke DeMasi —Siervo del Hogar de la Madre— nos presenta al Venerable Fulton Sheen, un obispo conocido por sus intervenciones en la televisión de los Estados Unidos, en programas que convertía en records de audiencia. ¿De dónde brotaba la fuerza de este gran misionero del siglo XX, verdadero pionero católico en los medios de comunicación? Al ser ordenado sacerdote, hizo dos propósitos que le sostuvieron e impulsaron a lo largo de toda su vida: celebrar la Santa Misa todos los sábados en memoria de la Santísima Virgen y hacer una Hora Santa todos los días delante del Santísimo.

San Manuel González y la Eucaristía

Resuenan en este programa de «Hacia lo alto» las palabras de San Manuel González, conocido como el «Obispo de los Sagrarios abandonados»: «¡Ahí está Jesús! ¡Ahí está Jesús!». La Hna. Emma Haynes —Sierva del Hogar de la Madre— nos presenta a este santo obispo español que gastó su vida en defender al gran Abandonado, a Jesús en el Sagrario. ¿Defenderlo de qué? Defenderlo del abandono y de la ingratitud. ¿Cómo? Con nuestro amor, con nuestra fe y con nuestra gratitud. Defenderlo acompañándolo.

Las piedras escondidas y la Eucaristía

La persecución nunca ha faltado en la Iglesia. En este programa de «Hacia lo alto», el P. Luke DeMasi —Siervo del Hogar de la Madre— describe cómo vivieron y mantuvieron su fe los católicos de Irlanda en los siglos XVI y XVII. Arriesgando sus vidas, los sacerdotes celebraban la Eucaristía sobre piedras, en lugares escondidos y apartados. Los fieles se reunían en torno a esas piedras escondidas, valorando la Eucaristía por encima de sus propias vidas. Tan grandes eran su fe y su amor por la Eucaristía que, algunos jóvenes, iban vestidos como si fueran sacerdotes. De esta forma, si eran descubiertos, podían confundir a los perseguidores y salvar la vida de los verdaderos sacerdotes. Pidamos a estos mártires desconocidos que intercedan por nosotros, para que sepamos valorar y defender la Eucaristía.

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